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Los principios básicos de planificación, preparación e información, flexibilidad en la forma de preguntar, son iguales para todas las entrevistas. Pero un proyecto de periodismo de investigación plantea otros requisitos en cuanto a sus habilidades y requiere diferentes énfasis en su aproximación. El timing, es decir, encontrar el momento oportuno, es una de estas diferencias. No solo piense a quién va a entrevistar, sino también en qué momento de la investigación va a ser más oportuno realizar la entrevista. Dado que las circunstancias del periodismo de investigación son particulares, es muy posible que el periodista se encuentre con hostilidad, actitud defensiva, reticencia o evasión de parte de sus fuentes con temas críticos o más sensibles. En ese caso se debe aplicar una estrategia diferente.

Momento oportuno

¿Cuál es el momento oportuno para confrontar los principales personajes en la investigación? El apuro puede ponerlos sobre aviso y pueden evadirse (o solicitar una medida cautelar) antes de que pueda publicar su historia. Si lo hace muy tarde, puede que ya se hayan dado a la fuga o que tengan preparadas respuestas o evasivas legales a sus preguntas. Por lo tanto, deberá buscar amplia evidencia (respaldada con documentación) y esperar el momento oportuno para concretar las entrevistas.

Vulnerabilidad

Aun si la historia es incompleta o no del todo correcta, se podría estar siguiendo la pista de algo importante. En estas circunstancias, solicitarles a los involucrados un comentario al respecto alertará a las personas o instituciones poderosas cuyas actividades está investigando, y es posible que usted se convierta en una preocupación para ellos. En tal caso, pueden reaccionar. Negarse a hablar con el periodista es la forma más obvia. Igual de probable es recibir amenazas físicas o legales o formas de intimidación más sutiles, utilizando a terceros (como el director del diario o de la editorial), o interponiendo demandas judiciales para frenar la publicación del reportaje. Las amenazas de presentar una demanda por difamación son corrientes aunque generalmente luego no se concretan.

Discreción

El periodismo de investigación apunta a poner al descubierto lo que no sabe el público. Puede ser el resultado de mentiras deliberadas o de un pacto de silencio, como el ministro que le miente al parlamento, o la sociedad que prefiere cerrar los ojos y no discutir el problema de la trata de jóvenes mujeres de origen humilde. Generalmente, los resultados de la investigación periodística suelen ser alarmantes e incluso chocantes. Eso significa que el periodista deberá manejar con mucha sensibilidad todo lorelacionado con las entrevistas. Si el periodista revela desde de un principio la intención que persigue, es posible que las fuentes directamente se nieguen a hablar. Si elige un lugar demasiado público para la entrevista, puede poner en peligro al entrevistado.

Debería evaluarse seriamente la idea de tender una emboscada. Por ejemplo, solicitar una entrevista sobre un tema y luego presentar otro, o tratar de entrevistar a un ejecutivo cuando sale de su casa o su oficina sin previo aviso. Visto en un programa de televisión puede parecer una técnica muy efectiva; también puede salir muy mal. Una figura pública experta en medios sabe cómo eludir preguntas inesperadas y hacerlo quedar a usted como un acosador. En ese caso, todo su esfuerzo y preparación pueden diluirse.

Estrategias para la entrevista

Existen tres posibles estrategias a seguir en una entrevista periodística. En el caso de una entrevista informal o destinada simplemente a entender el contexto o recabar datos, las preguntas son sencillas y no tienen por qué volverse más importantes, sensibles o difíciles de responder a medida que avanza la entrevista. En entrevistas sobre el perfil de la persona las preguntas comienzan concentrándose en la persona. ¿A qué escuela fue? ¿Con quién se casó y por qué? ¿Cómo comenzó a escribir poemas? A veces se trata de preguntas cerradas que aportan datos importantes sobre la vida de la persona en cuestión. No obstante, sus lectores también estarán interesados en conocer las opiniones de su entrevistado. Por lo tanto, la entrevista se va ampliando a medida que progresa. ¿Qué piensa usted sobre el estado de la novela moderna? ¿Cree en los premios de literatura y qué piensa de los nominados para el premio de este año?

Una entrevista de investigación a menudo sigue la estrategia opuesta. Comienza por los grandes temas generales (por ej.: “¿Cuál es el proceso de adjudicación de las licitaciones del gobierno?”, “¿Es satisfactorio este proceso?”, “¿Cómo lo monitorea el gobierno?”). Y a medida que se avanza con las preguntas, se vuelven más detalladas y focalizadas. Las preguntas finales son las más duras, a menudo son cerradas o incluso inductivas: “¿Desconocía usted los procesos de licitación en el caso de este contrato en particular? ¿Por qué?”. Estas preguntas se dejan para el final porque pueden llevar a que la fuente se cierre y se niegue a seguir contestando preguntas. Este tipo de entrevista está estructurado como un embudo: comienza con una base ancha y termina estrechándose.